BARCELONA-- Consellers y políticos en las sillas de platea, donde
la atención la acaparó el búlgaro Hristo Stoichkov Sin el Barça y sin
Carreras una cosa así no sería posible", le había comentado Jordi Pujol a
Josep Carreras antes de comenzar el concierto, cuando ay el Camp Nou
ofrecía un aspecto inusual, pero solemney cargadode unaatmósfera entrañable.
Al final, la emoción coqnuistó el estadio. "Ha sido muy bonito ñcomentó el
presidente de la Generalitatñ. La verdad es que no pensaba venir porque
tenía un debate en televisión, pero ha ido bien y he podido llegar. Le
agradezco a Carreras que haya puesto la 'senyera'." Jordi Pujol estuvo
acompañado por miembros de su gobierno ñEduard Rius o Xavier Tríasñ y de
JosepAntoni Duran i Lleida. También estaba David Moner, presidente de la
Unió de Federacions Esportives Catalnes (UFEC). Faltaron los componentes
del primer equipo, de viaje a Valladolid, donde hoy se enfrenta el líder
al conjunto blanquivioleta. Luis Figo, el único que tenía sus
correspondientes entradas, no asistió y las cedió. También Truus, la
pareja de Van Gaal. Sí se vio a varios integrantesdelasplantillas
debasket, balonmano, hockey y otras secciones. Una de las personas que
recibió mayores muestras de cariño fue Hristo Stoichkov. Sentado en la
cuarta fila, en el centro, no paró de firmar autógrafos y estrechar manos
en cuanto fue detectado por los asistentes. El delantero tenía previsto
viajar a Sofía ayer, pero retrasó su desplazamiento hasta hoy. "No podía
faltar. Josep Carreras es uno de los 'grandes' de nuestro club", señaló
Stoichkov. Con el tenor mantiene una estrecha relación desde 1991. Hristo
colaboró en una campaña de promoción de la Fundación por la lucha contra
laLeucemia. Desdeentonces mantienen un fluido contacto. Carreras fue
incluso a visitarle a Parma. "Impresionante", repitió Stoichkov de la
actuación de Carreras.
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