El tenor abrió el Festival de la Cueva de Nerja con un repertorio en el
que se escuchó el sonido de un piano Steinway de gran cola
MÁLAGA. José Carreras abrió ayer por la noche el Festival de la Cueva de
Nerja con un recital en la gruta de la localidad malagueña. El tenor
apostó por sacar este tipo de música de sus escenarios habituales,
porque "hay que intentar llevarla a un público lo más vasto y lo más
heterogéneo posible". Carreras afirmó en rueda de prensa que "sacar la
música culta, entre comillas, de su hábitat natural es positivo", ya sea
"en un estadio de fútbol, para varias decenas de miles de personas, o
como en este caso para un público más reducido, en la Cueva de Nerja",
puesto que a los artistas "nos encanta poder ofrecer nuestro arte de
forma distinta".
Por ello, se mostró "encantado" por actuar en el cuadragésimo segundo
Festival de la Cueva de Nerja, una cita ya "con una amplia reputación y
reconocimiento en España" y en un escenario del que ya ha recibido
buenas referencias.
"Todas las personas me hablan maravillas de la acústica de la cueva",
dijo el tenor, que se "congratuló" del grado de humedad en el interior
de la cavidad, puesto que, "aunque no es bueno para los instrumentos, sí
lo es para mi voz".
Carreras explicó que la ventaja de estos
recitales es que "se puede adaptar el programa
a las necesidades o exigencias"
Admitió que todos los artistas tienen manías, porque "si un día que has
hecho una rutina distinta la voz ha funcionado bien, piensas que ha sido
por eso", y en su caso no puede "salir al escenario sin beber agua.
Quizá sea algo psicosomático, pero tengo que beber agua, y siempre lo
hago también cada vez que salgo del escenario".
Respecto al programa que interpretó, comentó que siempre que puede
elegir las piezas en un recital de estas características "intento
siempre poder expresarme mejor y llegar mejor al público", y también
mostró su confianza en que haya sido "el programa que el público
esperaba que yo cantara".
Sin embargo, rechazó que haya elaborado este programa en función del
marco de la cueva, porque "es el mismo que podría interpretar en Viena,
Milán, Nueva York, Barcelona o Tokio", e insistió en que "la ventaja de
estos recitales es que se puede adaptar el programa a las necesidades o
exigencias".
Al ser preguntado sobre sus próximos compromisos, Carreras explicó que
hoy viajará a Faro, donde actuará el jueves, y sus siguientes citas
serán Moscú y Sicilia, lugar éste elegido para pasar unos días de
vacaciones con su familia.
Un piano Steinway de gran cola
El recital del tenor barcelonés será la primera ocasión en que se oiga
un piano Steinway de gran cola en el interior de la Cueva de Nerja, lo
que ha requerido de unas delicadas maniobras para introducirlo.
Fuentes del Patronato de la Cueva de Nerja explicaron que hace un año,
cuando comenzaron las gestiones con Carreras para que abriera el
Festival de 2001 y exigió ser acompañado por un piano de gran cola, ya
se hizo un ensayo en el que se consiguió introducir el instrumento en la
gruta.
Ayer por la tarde, horas antes del recital, el piano fue introducido de
nuevo, desmontado y embalado, por un equipo de catorce personas, sin
ninguna ayuda mecánica, y a partir de entonces un afinador del equipo de
Carreras lo puso a punto para el ensayo del tenor y para el propio
espectáculo.
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