José Carreras explicó que con la elección del programa que iba a
interpretar unas horas más tarde se busca agradar al público, primero, y
adaptar las canciones a tan especial entorno. «Es lo que se espera que
cante, el tipo de piezas que el público espera de mí; al mismo tiempo,
son canciones con las que mejor puedo acercarme al público y establecer
un diálogo con él».
Puntualizó que, aunque se trata de un programa popular, «tiene un cierto
rigor, no es excesivamente fácil en el sentido de la calidad artística,
del peso específico musical; creo que los zamoranos merecen esto y
esperamos que así también lo crea el público, que el programa sea
adecuado para un evento como el de esta noche».
Más que Don José
Respecto del único acompañamiento, a cargo del pianista Lorenzo Bavaj,
maestro que acompaña al tenor en sus recitales por todo el mundo desde
hace unos trece años, Carreras hizo hincapié en la gran sintonía
profesional y personal que le une con el instrumentista y también en que
las piezas del repertorio elegido para la actuación de Zamora están
todas escritas exclusivamente para piano, «y esto le da el punto de
rigor estilístico necesario».
El condecorado lírico, que manifestó su voluntad de continuar su carrera
musical con el mismo empuje que cuando comenzó, hace 32 años, se resiste
a que a estas alturas se le identifique sólo con el personaje de Don
José, aunque reconoce que es uno de esos papeles soñados por cualquier
cantante de ópera «porque le permite a cualquier tenor la posibilidad de
mostrar sus cualidades, al ser un personaje que pasa por distintas
situaciones y registros a lo largo de la obra».
Carreras se niega a ser encasillado y para cada temporada busca
personajes distintos que sumar a su galería. Añadió que estudia varias
obras que nunca ha interpretado para ofrecer al público una faceta
distinta, dentro de su repertorio. «Me gusta asumir el riesgo de
incorporar nuevos personajes», proclamó.
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