Carreras confirma su plena capacidad para el canto en su reaparición en
el circuito comercial La reina Sofia y la princesa Diana asistieron en Peralada al concierto
del tenor
Peralada José Carreras tuvo que efectuar cinco salidas,
tres bises y cantar Granada, que provocó el delirio del público, en el
recital que dio anoche en el festival de Peraleda. Tras un programa que
incluía obras de repertorio italiano, francés, catalán y castellano,
acompañado por el pianista norteamericano Vincenzo Scalera, ante un
público de más de 2.500 personas y que muy poco tenía que ver con el que
fue a escucharle en su primera aparición en Barcelona, y ante la
presencia de la reina
Sofía, de la princesa de Gales, lady Diana y de un gran número de
autoridades y personajes famosos, el tenor demostró su plena capacidad
para el canto en esta su primera aparición en el circuito de conciertos
comerciales después de su enfermedad.
José Carreras interpretó, en la primera parte del recital, las mismas
piezas que cantó el pasado 21 de julio en Barcelona:
Malia, Non t'amo piú, Avuchella y Última canzone, de Francesco Paolo
Tosti. Siguió con las canciones del repertorio francés (con obras de
Reynaldo Hahn, Dubarc, Gabriel Fauré y Jules Massenet). Inició la segunda
parte con El cant dels ocells, y, seguidamente, entonó Els combats del
somni, de Frederic Mompou; una canción de Obradors (El cabello más
sutil), y dos de Turina (Nunca la olvida y Los dos miedos). Tres
canciones de Puccini (Sole e Amore, Terra e Mare y Menti all'avviso)
clausuraban el programa previsto.
El público aplaudió con emoción en cada una de las piezas interpretadas
por el tenor y, en un crescendo, en parte procurado por el mismo carácter
de las piezas, el tenor consiguió con su interpretación de Puccini
levantar al público todo e, incluso, a las autoridades y a los miembros
de la familia real que se encontraban en el palco dispuesto en la primera
fila del anfiteatro.
Durante el entreacto no se permitió que nadie de entre el público
abandonara sus asientos, exceptuando las autoridades y la soprano
Montserrat Caballé. El recinto estaba abarrotado -se hablaba de verdadero
ovebooking- de un público bien distinto al que acudió a escuchar al tenor
en la que fue su primera aparición, en Barcelona. Quizá por esta razón
las críticas al montaje del recital se hicieron más evidentes. En
concreto se hizo muy molesto a los asistente el ruido constante de los
motores del generador del equipo de televisión que impedía a quienes se
encontraban en la segunda mitad posterior del la platea oír con limpidez
e1 canto del tenor.
El hecho de que el recital se emitiera en directo por 40 televisiones no
impidió que anoche se concentrase un gran número de representantes de la
Prensa especializada extranjera, ya que el recital de Peralada es el
primero que él tenor catalán realiza a través de lós convencionales
circuitos comerciales desde que se ha recuperado de su enfermedad.-En
consecuencia, también el público fue mucho más exigente con las
condiciones con que se había organizado el acto.
Monberrat Caballé, La eina, la Princesa ce Gales, la ex reina Ana María de Grecia y la
princésa Irene, hermana doña Sofía,llegaron aPeralada, horas antes del
recital de Carreras para poder asistir al que ofreció Montserrat Caballé
en la plaza de la localidad y con carácter gratuito. Las personalidades
reales llegaron al Ayuntamiento en un coche oficial, mientras que la
soprano lo hizo a bordo de una furgoneta blanca, acom" añada de su marido
y del pianista Miguel Ortega. Tras saludar a las autoridades se dirigió
hacia el lugar en que se había dispuesto el escenario y, de acuerdo con
su acompañante, pidió que se cambiara la colocación del instrumento. Diez
minutos después, con Oh mio babbino caro (Puccini), empezaba su recital
durante el que támbién interpretó piezas catalanás -entre ellas
L'emigrant- con las que obtuvo un clamoroso éxito.
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